lunes, 14 de noviembre de 2016

Lenguaje Adánico y lenguaje juzgador: La selva y la civilización

“La pluralidad de lenguajes humanos  se explica por la inconmensurable inferioridad de la palabra nombradora  en comparación con la palabra de Dios, a pesar de estar aquella, a su vez, infinitamente por encima de la palabra muda del ser de las cosas.” (p. 70)

El lenguaje para Benjamin comprende la comunicación de contenidos espirituales de las cosas. La teoría de este autor se ve sustentada desde el  génesis, donde  existe un Dios que crea el mundo inmediatamente lo nombra. Aquí conceptualiza una primera palabra, esta palabra es una palabra creadora. Sin embargo, el hombre no nace de la palabra creadora de Dios sino  “que a este se le otorga el don del lenguaje” (p.66). Con dicho don obtiene  la capacidad de nombrar las cosas (lenguaje adánico),  y así se  diferencia de dichas cosas,  porque el hombre refleja su entidad espiritual  en su lenguaje. Las cosas, por el contrario, comunican desde su mudez, mudez no interpretada como un silencio que no comunica, pues éstas al ser ya nombradas por el hombre, comunican la palabra creadora de Dios: su entidad espiritual.

Min 7:00: "la selva es frágil, y si se ataca, ella se venga. Sólo viajamos respetándola"


  Este ciclo, se concibe como la traducción del lenguaje inherente de las cosas al de los hombres, “se trata de la traducción de un lenguaje imperfecto  a uno más perfecto en que se agrega algo: el conocimiento” (p.69), es decir, traducir ese lenguaje inferior, que es la palabra nombradora del hombre al lenguaje superior, que es la palabra creadora de Dios.

Min 17:00: "-¿Qué significa esto?- -No sé, no recuerdo. Estas piedras estaban hablando conmigo. Ellas respondían a mis preguntas. La linea se rompió, los recuerdos se han ido. Piedras, árboles, animales, todos están en silencio. Ahora sólo hay dibujos en las rocas"

El hombre adánico es expulsado cuando cree que existe una cosa que no pueda ser nombrada,  entra en duda y brota en él la palabra juzgadora. Si el mundo estaba ya creado y el hombre simplemente cantaba las glorias de Dios, había allí una armonía, unidad de un todo.

Min 39:00: "Tú también tratas de entender el mundo que te rodea. Tú también cuentas historias. Tengo que llevarlos a mi esposa, a mi gente. Esto no es muerte, esto es vida. Esto es mi canción"


 Lejos de este paraíso el lenguaje nombrador, que pertenecía a esta unidad, se fragmenta  y da espacio a la palabra juzgadora, a la charlatanería, siendo la misma una palabra que cree que “crea”.

El hombre en su palabra juzgadora utiliza el lenguaje para designar, no para nombrar, y, en consecuencia, dicho lenguaje es alejado de la inmediatez de la palabra creadora.

Min 50:00: "Todos tenemos un Chullachaqui, nos parece, pero está vacío, hueco. Un Chullachaqui no tiene ningún recuerdo (o no comunica). Vacío como un fantasma, perdido en un tiempo sin tiempo"


En toda la película del director colombiano, Ciro Guerra,  se presenta una contraposición del Mundo indígena y el mundo moderno; diferentes visiones de cómo comprender y comunicarse con el alrededor, de cómo leerlo, de cómo escucharlo.

Min 1:43:00: "-Soy un científico. Hechos reales, palpables. No puedo ser guiado por los sueños que tengo- -¿Qué ves? El mundo es tan grande. pero eliges esto(mapa) para verlo. El mundo habla. Sólo hay que escuchar-."

La cosmovisión del indígena, Karamakate, tiene variados rasgos que se pueden relacionar con el planteamiento de lenguaje adánico expuesto por el filósofo, Walter Benjamin, por su búsqueda de armonía y no “saber” las cosas sino conocerlas. Por otro lado está la visión del etnógrafo, Evan, que se empareja más con el lenguaje juzgador que expone el pensador alemán, ya que en las formas de comunicación del personaje se encuentra el acto de designar y utilizar su medio.

Link de la película
(http://gnula.nu/drama/ver-el-abrazo-de-la-serpiente-2015-online/  El abrazo de la serpiente, opción 3)

domingo, 13 de noviembre de 2016

Gonzalo Arango, ¿un intento de noble antioqueño?


Poeta, escritor y periodista colombiano. Nacido el 18 de enero de 1931 en Gachancipá, Cundinamarca. De su figura se destaca la fundación del movimiento Nadaísta que buscaba dudar sobre todo lo que no permitiría vivir de manera plena, sin cohibiciones.



En sus cuestionamientos "vomita" sátiras que recaen sobre la tradición moral de la época de los cincuenta, en la que Arango tenía alrededor de diecinueve años. Esta década resltaba en Colombia una visión de la vida como un asunto pastoril, religioso, poco activo, sumiso; el ocultamiento de un pueblo bajo una sotana, tanto peor cuanto se hallaban inmersos en las políticas anti-oposición de Rojas Pinilla. Habíam en ese entonces, una moral duramente constituida,  a tal punto que la corrupción y la impotencia hicieron de las personas unas “santas” odesobedientes”, y estas se lo creyeron.






Gonzalo, inmerso en dicha sociedad y a través de sus acciones, valiéndole estas su exilio a la ciudad de Cali, comienza a adquirir rasgos nobles enunciados por Nietzsche.

Los pensamientos de este filósofo hablan de un hombre noble que se afirma a sí mismo como fuerza, como individuo que promete, ya que al prometer se hace responsable de sí mismo como presente y como futuro; no hay “destino” que le impida su progreso, pues domina su presente y controla el porvenir. 

Para evidenciarlo, Zapata Villareal afirma:

"Sobre Gonzalo Arango, Jaramillo Escobar apuntó que fue y es un autor importante para la literatura colombiana, porque significó un nuevo rumbo, una posibilidad de cambio para el pensamiento social y literario del país, además de esas tradiciones que estaban arraigadas, con mucha solidez, en la esfera social, Gonzalo fue un precursor - agregó - que quería desmontar todo ese acartonamiento en que vivíamos. Una prueba es que su pensamiento y obra siguen vivos es que sus libros se siguen reeditando y leyendo por montones, porque su valor no solo fue literario sino también pictórico, cinematográfico, musical, y se ancló en esa necesidad de contra cultura que ansiaba un gran sector del país, en especia joven."





Siguiendo con el pensamiento, el hombre noble no se acongoja ante las adversidades, es él quien sabe transformar su dolor en potencia vital, y esto último lo logra comprendiendo que, aunque un espíritu por naturaleza necesita olvidar para estar sano, debe forjarse una “memoria de voluntad” para conseguir concretar sus esfuerzos.En consecuencia, en el inicio del Primer manifiesto nadaísta al homo sapiens, citando a Henry Micahux



Gonzalo ejecuta un llamado a la vida que busca romper la moral con la que choca en su época. Podría resultar contradictorio que se manifieste con palabras como: muerte, Dios y Lucifer, ignominia, putrefacción, entre otras, y que de allí tenga ciertas características de hombre noble; sin embargo, la muerte que profesa es la destrucción del orden imperante que es en sí muerte del ser, hablando, entonces,  de una “resurrección” (reivindicación de la vida), es decir, un volver a lo básico y alejarse de la razón, volver al arte y al disfrute de la tierra. 



El desprecio al Homo Sapiens, es un desprecio a la condición humana actual, que anhela inmortalidades extrahumanas y niega la vida presente. Gonzalo remarca en este manifiesto rasgos de hombre noble, por su incitación a un cambio en las concepciones del mundo, y aunque el nadaísmo propone y se queda, quizás, corto filosóficamente, genera potencia y afecciones en la medida en que comunica indignación ante la moral de turno.  
 
Como conclusión, Gozalo Arango fue un personaje que marcó la historia colombiana al animar una juventud a hacerse cargo de su pensamiento y modo de vida, una vida en que el ser un individuo cobra suma relevancia. Su obra aun repercute, haciendo llamado a la indignación, al movimiento y a la sublevación.


Página - vida y obra de Gonzalo Arango: